Hacerse un protocolo médico-estético por primera vez genera muchas dudas. Hay ciertas señales que indican que estás recibiendo una buena atención
A la consulta, no hay que ir con prisa. Las primeras citas llevan su tiempo –entre 30 y 60 minutos dependiendo de si se quiere un tratamiento concreto o un plan de mantenimiento– y ahí reside precisamente una de las claves que auguran el éxito.
Como en cualquier campo de la medicina, siempre existe un mínimo riesgo y pueden surgir complicaciones, pero es evidente que saber elegir a un profesional es FUNDAMENTAL. Y hay ciertas señales que nos pueden ayudar a saber que estamos en buenas manos.
#1. Las primeras consultas requieren tiempo
Todo depende de lo que busque el paciente, es fundamental que el médico dedique tiempo porque es el recurso mejor invertido. Permite establecer un diagnóstico facial completo y una hoja de ruta que marca unos tiempos en los que la mejora progresiva permitirá conseguir los objetivos. Hablaremos de textura de piel (rugosidades, poros, arrugas y surcos); de la presencia de manchas o discromías (rojas o marrones) … Y clasificaremos las zonas hundidas en las que se ha perdido tejido y la manera de recuperarlo. Un abordamiento del envejecimiento de forma sutil, sin que los pacientes pierdan su esencia.
#2. El médico debe explicar lo que puede ocurrir
No tiene por qué haber complicaciones, pero la comunicación es fundamental. Y eso implica que el doctor conozca los deseos y detecte las expectativas del paciente. Y que explique el procedimiento y las posibilidades en su caso de forma individualizada. Es fundamental que el profesional te informe con claridad del procedimiento (que no sea un comercial quien lo haga) y te cuenten también las contraindicaciones y los riesgos asociados a la técnica.
#3. A veces, decir NO es necesario
La mayoría de los pacientes, no suelen tener peticiones excéntricas, pero cuando las tienen, o buscan algo que no se puede conseguir o que no les va a quedar bien, es necesario que el médico le explique dónde está el límite.
#4. La importancia de la atención tras el protocolo
Es importante que el médico informe al paciente de los medios con los que cuenta para resolver efectos adversos –por ejemplo, si tiene un teléfono directo para una respuesta inmediata– y que tras el tratamiento haya un seguimiento posterior.
#5. El pasaporte de belleza postratamiento
Es necesario que te entregue lo que los expertos llaman ‘pasaporte de belleza’, en el que se recoge el tratamiento realizado y los materiales utilizados en el caso de inyectables que, por cierto, deben abrirse delante del paciente y no deben estar abiertos previamente.
